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El
año 2003 es el año de los eclipses polares: el 31 de mayo tuvo lugar
uno anular sobre Groenlandia e Islandia, mientras que el 23 de noviembre
ocurre uno total sobre el más remoto continente de la Tierra: la Antártida.
Se trata de un eclipse bajo, con el Sol a sólo 15 grados de altura sobre
el horizonte local en el momento de máxima duración, 1 minuto y 57 segundos.
Al configurarse como un eclipse cuyo cono de sombra es bastante rasante
a la superficie terrestre, la anchura de la banda de totalidad (casi
500 kilómetros) es considerablemente mayor a lo habitual. Comenzará
en el Océano Índico -justo "debajo" de la India, para
orientarnos- para tocar el continente helado muy cerca de la base rusa
de Mirny. Continuará por el interior del continente helado en
dirección Sur (llega a alcanzar 78 grados y 16 minutos de declinación
sur, a poco más de 1.300 kilómetros del Polo Sur Geográfico)
para finalizar en las costas atlánticas antárticas. El
único lugar habitado por el que pasará la sombra lunar es la estación
de investigación rusa Mirny. Allí el eclipse tendrá lugar a las 22:38
UT, con una duración de 1 minuto y 54 segundos, a 14 grados sobre el
horizonte SE (ver
mapa, cortesía de Fred Espenak, NASA/GSFC). En el cielo,
brillarán cerca Mercurio, Venus y la estrella Antares (ver
cielo). La parcialidad de este eclipse será visible con magnitudes
de hasta 0.6 desde el sur de Australia y Nueva Zelanda. Para acabar,
finales de noviembre es el final de la primavera austral, por lo que
las posibilidades de cielo despejado no son tan malas como en pleno
invierno, aunque tampoco son óptimas. Definitivamente, un eclipse en
el límite. Y no es una metáfora. © Coyright 2003, Shelios®
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