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10 de septiembre de 2000
En este domingo groenlandés, encaminamos nuestros pasos rumbo al poblado de Igaliko, a unos 20
kilómetros al sur en el fiordo de Tunugdliarfik. Se trata de un pintoresco enclave de apenas 200 habitantes,
en donde se encuentran las ruinas de la catedral vikinga de Gardar. Se accedía a pie desde un embarcadero
donde, aparte de pescar la cena de hoy -unos exquisitos bacalaos a la brasa-, algunos valientes, aprovechando
el Sol que lucía, se atrevieron a bañarse en las heladas aguas del fiordo. El paseo hasta Igaliko, a través de
pastos y con unas bellas montañas nevadas de fondo, nos llevó a lo alto de una loma desde donde se divisaba
el pueblo y aprovechamos para hacernos la consabida foto de grupo (Imagen 1).
Tras un día claro y casi despejado, a la noche llegaron cirros desde el oeste. Esto, unido a la
baja actividad auroral prevista para hoy (4 sobre un índice de 0 a 10), nos impidieron disfrutar de este
espectáculo al que todavía no nos hemos acostumbrado. Aprovechamos para grabar la puesta de Sol sobre la bahía
y observar la Luna casi llena por encima de las montañas del fiordo. Aún esperamos poder aprovechar las dos
noches que nos quedan en Groenlandia para intentar ver más auroras. A pesar de todo, el material gráfico
(Imagen 2) que hemos conseguido cumple con creces los objetivos de la expedición.
Imagen 1.- Shelios 2000 posa en las cercanías de Igaliko. De izquierda y derecha y de arriba a abajo; Gotzon, Miquel, Adela, Miguel, Fernando, Javier, Ricardo y Ángel.
Imagen 2.- El tesoro de nuestra expedición: El material gráfico.
Autor diario: Ángel Gómez Roldán © Coyright 2000, Shelios® |