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13 de noviembre de 2001 "En el centro de Australia" Las distancias en este inmenso país, tan grande como Europa, son enormes: hoy hemos hecho casi 800 kilómetros de carretera y llegado al centro emblemático de este continente; Uluru, la roca sagrada de los Anangu, también conocida como Ayers Rock, y uno de
los parajes naturales más impresionantes del mundo. A lo largo de esta casi interminable ruta hacia el sur, nos detuvimos a mediodía en los cráteres de Henbury, restos del impacto de un meteorito hace 4.500 años en este desierto, uno de los cuales tiene 180 metros de diámetro.
Poco antes de la ciudad de Alice Springs, la ciudad más importante del Outback, paramos también en un hito astronómico, el monolito que marca el Trópico de Capricornio,
la separación entre la zona tropical y la templada en el hemisferio sur de la Tierra, lugar donde la expedición se hizo una foto de grupo.
El tiempo sigue bastante malo, cubierto y con lluvias intermitentes, aunque la presión está subiendo y al anochecer hemos podido ver algunos claros en el cielo occidental, que iluminaron la redondeada roca de Uluru con unos increibles tonos de rojos.
Que mejor manera de acabar un cansado día... mañana y pasado permaneceremos acampados en este lugar para poder disfrutar de este mágico paisaje y descansar antes de subir de nuevo a los lugares de observación previstos.
Imagen 1.- La expedición Leónidas 2001, al completo, posa en el hito de el Trópico de Capricornio. Imagen 2.- Anochecer en el centro del desierto. Imagen 3.- Uno de los cráteres meteóricos de Henbury, erosionado y cubierto por la vegetación.
© Coyright 2001, Shelios®
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